1974: Frankie Crocker, un locutor de radio negro, crea la categoría “urban contemporary” para facilitar la difusión de música de artistas negras a una audiencia blanca de la cultura dominante. Previamente conocido como “race music,” este renombrar permitió la separación del músico negro y su música, haciéndolo más agradable y lucrativo a esta audiencia. Curiosamente, incluía cualquier género de música hecho por un artista negro, de funk a hip-hop a disco. En los últimos años, particularmente después del resurgimiento del movimiento “Black Lives Matter” en 2020, la industria de música estadounidense ha eliminado esta categoría; el Recording Academy sustituyéndolo con “Progressive R&B.” 

Los Latin Grammys fueron creados en 2000 por el Latin Recording Academy, agregando un premio por el “Best Urban Album” en 2004. Interesantemente, solamente 2 artistas negros lo han recibido en los 18 años desde su inicio: Don Omar en 2012 con MTO2 New Generation y Tego Calderón en 2015 con El Que Sabe, Sabe. Este deplorable hecho necesita estar equivocado, y refleja el estado de la actual industria musical. Casi cada género de música popular hoy en día tiene orígenes de músicos negros, pero artistas blancos reciben la mayoría del éxito y moneda en un paisaje racista y capitalista. Además, la categoría urbana funciona diferentemente en los US Grammys y Latin Grammys: “Urban Contemporary” ha recibido criticismo por su tácito propósito de prevenir artistas negras de ganar en las categorías principales, pero “Best Urban Album” apenas tiene ganadores negros. A pesar de la asociación negativa entre “urban” y ser negro, los Latin Grammys no representan la diversidad de artistas latines. 

Conversación sobre apropiación suele aparecer con más frecuencia con respeto al hip-hop y rap que el reggaeton. Me parece que es parcialmente por la percepción de latines como no blancos. Simplemente el uso del idioma de español cambia nuestra perspectiva de la blancura de un artista—esto podría afectar la discrepancia entre los Grammys y Latin Grammys.

Figura 1, Origen de Reggatoneros

Mientras nosotros investigamos la comunidad e identidad y las raíces del reggaeton, para esta sección me interesa más las menciones del segundo. Por la asociación de la categoría urbana con artistas negras, podemos entender cualquiera referencia al reggae, dembow, underground, o dancehall, los géneros de donde evolucionó el reggaeton, como un reconocimiento de los artistas negras que lo crearon. Es notable que 11 de los 18 ganadores son puertorriqueños no negros. Aunque nosotros incluimos la palabra “reggaeton,” lo quité de esta gráfica porque quiero solamente explorar las raíces del reggaeton, no cuando el artista canta sobre el género que hace actualmente. En estos dos gráficos, podemos comparar las menciones de los orígenes del reggaeton en 2005 y 2018. Aunque la tendencia generalmente baja con el paso del tiempo, hay unas excepciones. Lo que me sorprende más es que J Balvin, un latino blanco de Colombia, paga lo más homenaje a la creación de reggaeton aparte de Daddy Yankee y Tego Calderón, pioneros del género que frecuentemente mencionan sus orígenes.

Figura 2, Visualización de Barrio Fino de Daddy Yankee

Figura 3, Visualización de Vibras de J Balvin

Antes de concluir, quiero discutir brevemente las limitaciones de usar un programa como VoyantTools. Por ejemplo, cuando buscamos la palabra “familia” para nuestra categoría de comunidad, la falta de esa palabra no significa que no hay ninguna mención de la familia, porque el artista podría usar palabras específicas como “madre, abuela, hermano y tío,” y es bastante difícil contar cada variación. Lo mismo aplica con la categoría de las raíces del reggaeton: no podemos encontrar referencias a artistas específicas que reciben crédito para sus contribuciones al género, como hace J Balvin en su canción “Reggaeton” donde da homenaje a sus predecesores, y Bad Bunny en “EL MUNDO ES MÍO.” Finalmente, hay mucho slang que previene un programa analitico de entender el significado verdadero de una palabra acortada. 

Por supuesto, el blanqueamiento de la industria musical es un problema complejo, con factores como algoritmos en redes sociales que tienen prejuicio, limitando la visibilidad de creativos no blancos. La apropiación es un problema que persiste porque cambios permanentes sólo pueden ocurrir con cambios de la estructura social, pero la eliminación de la categoría “Best Urban Album” sería un paso positivo.